- Necesito ayuda, por favor, están atacando mi
casa, por lo que más quieras ¡Ven rápido!
La luz de la luna se cierne sobre
la ciudad… Era un mensaje de voz bastante convincente… No quise contestarle el
teléfono porque sabía que él solo llama para pedir favores… Maldita mediocridad
humana.
Tenía en mis manos este dilema,
ir y ayudarlo (lo cual sería lo correcto) y atenerme a las consecuencias - está
metido en problemas, pero no son mis problemas - o por otro lado hacer oídos
sordos y arriesgarme a perder a la persona que más quiero… A la única que he
amado en realidad.
Es bastante obvia la decisión que
tomé, pues ahora me encuentro atravesando la ciudad de techo en techo, de poste
en poste, lo más rápido que puedo, que mi agilidad me lo permite. En verdad soy
muy predecible, aunque trato de no serlo… tengo que hacer algo conmigo.
Me encuentro ya bastante cerca de
la casa (dos pisos y una azotea a medio construir), que rápido se pasa el
tiempo mientras uno anda sumido en sus pensamientos. Es cosa seria la casa está
rodeada de licántropos, un grupo de entre veinte a treinta, esto va a ser
difícil, no hay forma de entrar, no por los lados al menos, por suerte no es la
primera vez que tengo que entrar a esa casa furtivamente.
Puedo aprovechar una entrada semibloqueada y medio camuflada en el techo, vaya que los licántropos pierden su
racionalidad cuando se trasforman, si fueran un poco inteligentes entrarían por
allí. Tengo que acercarme sin que noten mi presencia.
De un salto llego al techo,
maldición, dos me han visto, puedo manejarlo. Desenvaino mi espada y hago dos
movimientos sagaces… La decapitación siempre me ha parecido el mejor método para
matar estas criaturas, funciona con casi todos los tipos de mounstros y es
sencillo de realizar. Es hora de entrar.
-
¡Hola Dragón! Vaya faena que se ha armado ahí
afuera – bromeé.
-
Cállate y ayúdame, debo sacar a mi familia de
aquí con vida – dijo preocupado.
-
Ja ja ¿Es una maldita broma? estamos
completamente rodeados, no hay forma de salir con tu familia. Podemos abrirnos
camino peleando, pero habrá bajas – dije con tono malicioso.
No lo digo en serio, jamás
permitiría que a ella le pasara algo, pero en verdad era complicada la
situación, aun así me gusta provocarlo.
-
Yo puedo pelear con ellos, pero mi habilidad
produce demasiado daño colateral y mi familia saldría lastimada también.
Cuando él empieza a pelear su
aura empieza a incrementarse en volumen e intensidad, haciéndolo cada vez más
fuerte y quemando todo a su alrededor, de ahí el apodo de Dragón, pero no puede
controlar el daño colateral, simplemente dañará a cualquiera que esté a su
alrededor, menuda habilidad más problemática la que desarrollo.
-
¿Y tú esperas que yo cargue a tu esposa, a tu
hijo y a tus dos hijas? ¿Acaso tengo cara de minivan? – dije en tono de burla.
Me gusta bromear, hasta en los
peores momentos… Por si no ha quedado claro.
-
Tenemos que pensar en alguna manera, pronto
llegarán a este pasillo. Tú eres el estratega, idea una forma – me miró
suplicante.
-
Ja ja de acá no los saca con vida ni el Duque de
Wellington… Vamos a necesitar ayuda extra, por suerte estoy seguro que los
refuerzos andan alrededor… ¡DANTE! - grité.
-
¿Él está aquí? – dijo en tono de disgusto,
parece que se le olvidó que está metido en tremendo lío.
-
Eres su maestro, aunque lo hayas expulsado de tu
lado por ayudarme, siente respeto hacia ti, le has enseñado todo lo que sabe y
es un guerrero excepcional gracias a ti.
Un estruendo resonó sobre nuestras
cabezas, Dante venía en caída libre y había destrozado el techo, siempre él tan
sutil.
-
Lamento la demora – se disculpó Dante.
-
No te preocupes por eso ahora, lo importante es
que está aquí – No lo vi en los alrededores cuando llegué, debía estar oculto
esperando para hacer una entrada dramática y salvar el día.
-
¿Qué haces tú aquí? Te dije claramente que nuca
volvieras – recriminó Dragón.
-
Relájate, lo necesitamos si quieres sacar a tu
familia de aquí con vida. Bien, ahora sí. Este es el plan: Tú irás al frente
masacrando todo lo que se te cruce, abrirás el camino. Detrás de ti irá el
inútil de tu hijo (su padre quiere que sea un guerrero, como él, pero algunos
simplemente no han nacido para eso), al menos dentro de su incapacidad puede
seguirte el paso. Yo iré detrás llevando a tus dos hijas y asegurando los
lados, puedo manejar mis espadas utilizando mi aura, así que no importa si
tengo las manos ocupadas, igual puedo pelear, para cerrar irá Dante llevando a
tu esposa y disparando con su mano libre, nos cubrirá las espaldas. ¿Todos
listos? ¡Inicia operación “trensito humano”!
Dragón se puso en estado de ira e
inició la marcha, rompió una pared y empezó a despedazar a los licántropos en
frente suyo, buen inicio. Atravesamos la sala y rompió la ventana que daba a la
calle. Me encanta cuando los planes resultan exacto como yo digo.
Oigo disparos detrás de mí, un
licántropo se le escapó a Dragón y se ocultó en un rincón de la sala, supongo
que iba a atacarme a mí, ellos tienen debilidad por las chicas jóvenes. Tal
como suponía, Dante es excelente tanto al frente como en la retaguardia.
Llegamos a la calle, la situación
está bastante mal, pero nosotros somos realmente capaces. Dragón, el mejor guerrero
de su generación, yo fui en mis mejores épocas un guerrero legendario que nunca
nadie pudo vencer en combate, y Dante era el que me dio más pelea, éramos
enemigos en ese tiempo… ahora es mi mano derecha.
Dragón ha destrozado varias
gargantas de licántropos, ellos no son rivales para él, ni para mí. Varios
otros que no estaban al frente se nuestro se lanzaban hacia nosotros con sus
garras por delante ¡Ilusos! Solo se lanzan hacia su propia muerte. Blando mis
espadas alrededor cortando sus gargantas con mi acero. No pueden ni acercarse.
Dante ya sacó su espada también,
es realmente fuerte para poder mover semejante espada con solo una mano. Nunca
deja de sorprenderme cuando lo veo. Su espada corta el viento con serenidad y
precisión hasta llegar a su objetivo.
Por otro lado tengo delante de mí
a un tipo que es todo lo opuesto, solo brutalidad, frenesí sangriento,
despedaza a sus enemigos con sus manos, sin la mínima muestra de arte al
hacerlo… Ni siquiera un patrón, todo es caos acompañados de alaridos.
Los vecinos abandonaron sus
casas, se escucha las sirenas de la policía a lo lejos, nadie creerá lo que
digan los que sobrevivan a esto. La gente vive rodeada de un mundo que no entiende,
no conoce; pero conservan su tranquilidad. Se mantienen bien en la ignorancia.
El número del grupo de los lobos
se ha reducido a la tercera parte de lo que era, los pocos que quedan se
debaten entre huir o lanzar un último ataque desesperado sin posibilidad de
victoria, decisión difícil, honor y muerte están ligados para ellos, aunque
siempre es mejor vivir para luchar otro día.
Como si escucharan mis
pensamientos, uno de ellos da un aullido y emprende la retirada, los otros lo
siguen. Se alejan en dirección contraria a la nuestra… En otra situación iría
tras ellos y no dejaría a ninguno con vida, pero tengo cosas de las que
preocuparme ahora. Continuaré mi camino junto a Dante, Dragón y su familia…
Quiero aprovechar estos momentos a su lado en los que puedo cuidarla.
Nos alejamos de los escombros a
los que hasta hace poco tiempo ellos llamaban hogar, ahora ya no queda nada, y
no se puede reconstruir, el lugar está marcado y no pueden volver a vivir ahí
nunca más… Estoy bastante seguro de lo que se avecina, me haré el difícil solo
por molestar, aunque al final terminaré accediendo…
Nadie habla mientras nos movemos,
el ambiente está cargado de tristeza y desasosiego por lo que la familia está
dejando atrás, amistades, recuerdos, el techo que les dio cobijo durante toda
su vida, no es fácil el momento, pero al menos están con vida, eso es lo que
cuenta.
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