Al empezar la
canción suena un arpegio de la guitarra que al escucharlo sientes como si
estuvieras cayendo en un pozo muy profundo, y como si en el fondo hubiera sido
extraída toda la felicidad, sientes que te hundes en lo negro, en la oscuridad,
esta te envuelve poco a poco, mientras más profundo caes, pero no sientes la
velocidad de la caída, no hay aire rozando tu piel, solo caes a través de la
nada. Es una angustia, como si la garganta se cerrara, e incluso así es muy
agradable.
Luego viene
un solo de guitarra, encajando perfectamente con la melodía, de tal manera la
sensación de oscuridad persiste, e incluso se acentúa, pero se degrada a la
vez, continuando la melancolía pero añadiendo una calma, como una tristeza
tranquila, no desesperada, porque el fondo está lejos. Sientes su dolor, pero
sabes que no es tuyo.
Hay una
transición al terminar el solo, que al sonar, es como que por fin terminó el
pozo y viste la salida, al llegar abajo ves que no era oscuridad, o que debajo
de ella había u mundo nuevo y completamente inexplorado, como atravesar las
nubes de este nuevo cielo y ver todos los hermosos paisajes existentes,
llanuras, ríos, montañas, árboles, una sensación de libertad. La angustia
terminó.
Todos los
músicos están tocando, el vocalista se prepara para cantar y tocan el círculo
armónico que se mantendrá en los versos, y es como si recién hubieras llegado a
esa tierra extraña, al principio sientes paz y tranquilidad, pero cuando
empieza a cantar te das cuenta de la tristeza en su voz, y te preguntas ¿Por
qué? No tardas en notarlo, estás en un mundo nuevo, hermoso, pero estás solo. La
voz del vocalista te transmite eso, alrededor no hay nadie, ni animales, ni
aves, ni insectos, ni nada, así de grande es la soledad que se siente.
La primera
impresión de felicidad por el nuevo mundo, de tranquilidad por el final del
túnel, todo eso se acabó y te das cuenta que aunque es hermoso, causa
sufrimiento y una angustia sin igual, la voz del vocalista y el acompañamiento
de los instrumentos te hacen recordar a tu familia, amigos, amores, a todos tus
seres queridos, los cuales estuvieron una vez en tu vida, pero ya no están.
Forman parte de un pasado y no volverán,
te hace sentir cuan solo estás realmente en el mundo. Sus vidas, aunque
quisieras, no te pertenecen, y no estarán ahí para siempre.
Luego viene
una transición, la cual podría describirse como una locura temporal, pero
progresiva, en la cual las guitarras tienen distorsión y la batería aumenta los
redobles y el uso de platillos, el vocalista da un grito que es más como un
rugido. Esta parte es como la frustración, al darte cuenta de todo lo que has
perdido, ya pasaste la etapa de solo tristeza, de añoranzas, ahora deseas
destrozar ese nuevo mundo y volver al tuyo, te sientes atrapado y sin
escapatoria, pero como todo animal salvaje al ser cazado, aun cuando sabes que
es inútil, intentas con todas tus fuerzas escapar. Eso evoca en ti esa
transición.
Luego viene
otro pequeño solo, que es como un sentimiento de resignación, hiciste todo lo
que podías, pero aun así sigues atrapado. Estás llorando, sumamente triste, los
recuerdos están ahí, perennes, aunque ya no tan dolorosos, ya te acostumbraste
a eso, te resignaste, dejaste de luchar esa batalla perdida, ahora solo puedes
lamentarte y sentirte miserable, y poco a poco, es como si esa tristeza te
empezara a consumir el alma.
Empieza la
segunda estrofa y la voz del vocalista te transmite una sensación de pausa y
resignación, nuevamente, pero esta vez es como si trataras de superar las cosas
y acostumbrarte a este nuevo mundo, tu mundo, empezaras a caminar y a explorar,
pero aun cuando lo haces la tristeza continúa, carcomiendo tu corazón lentamente,
casi imperceptible. Tratas de vivir este nuevo mundo, pero es un mundo vacío,
no tienes sensaciones como el hambre o la sed.
Entonces
comienza el segundo punto de transición, nuevamente aumenta la fuerza de los instrumentos,
esta parte es como una locura, mucho más profunda que la anterior, tu mente no
aguanta y estás al borde de un colapso, en tu alma solo hay dolor, los
recuerdos felices se han transformado en memorias que te atormentan, porque
nunca más volverás a sentirte así.
Llega un
momento en que los instrumentos se detienen, y solo continúa la guitarra
rítmica, un pequeño riff, esta parte es como que la locura por fin sobrepasó a
la cordura, hay una nueva sensación en ti, pero ya no eres tú, hay una nueva
calma, aunque no entiendes de donde viene ni por qué. De pronto ya nada
importa, sientes que este es tu mundo y los demás no interfieren en él, no
entiendes cómo podías sentirte mal, si en realidad debías sentirte muy bien. Ya
no importan los demás, este es tu mundo y puedes hacer lo que quieras.
El vocalista
canta nuevamente siguiendo este nuevo ritmo, en su voz se nota vida, a
diferencia, rebeldía, como un final a la resignación y empezar a hacer algo por
uno mismo, por fin sientes la libertad.
Sientes que has desperdiciado el ayer, pero es hora de seguir con tu camino. Corres,
vuelas, descubres, este es tu mundo.
Luego suena
una preparación para el solo final que viene, en esta parte es como si
sintieras que algo está mal, tú estás viviendo, haces lo que quieres, pero la
sensación de vacío regresa, aunque quieres vivir tu vida, siempre tendrás esos
fantasmas en tu mente, creías que los habías suprimido, pero solo se ocultaron
temporalmente, y ahora vuelven a resurgir para impedir tu felicidad. Y te das
cuenta que nunca estuviste bien, y que probablemente nunca lo estarás, que tal
estado no existe y las personas viven engañadas buscándolo.
Así empieza
el solo del final, bastante progresivo, aunque comienza con bastante fuerza,
debido a la intensidad del momento. El solo es como que ya no sabes qué más
hacer, nunca conseguirás nada, la frustración y la locura regresan, y luego de
todo lo que has descubierto, regresan para acabar contigo. Tu mente se
derrumba, y con ella se derrumba todo tu mundo, ves cómo se fraccionan las
montañas, los ríos salen de su cauce, los árboles se parten, todo tu mundo se
deshace.
Entonces lo
comprendes, todo siempre estuvo en ti, este mundo eres tú, y tu frágil mente es
la fragilidad de sus tierras. Tú te estás destruyendo y el mundo se está
destruyendo contigo. Tu mente se cae a pedazos, ya no te conoces, nunca te
conociste, la desesperación es tremenda, y te das cuenta que ya no importa, no
importas, no importa nada, todo es temporal y pasajero, tu existencia nunca fue
importante. Y esto trae a ti una nueva calma, esta vez ya no hay resignación,
frustración, locura, ni nada. Tu mundo está destruido y tú también, tu
consciencia se está desvaneciendo, y por fin alcanzas la paz que implica el ser
nada y dejar de existir.
Esa es la
sensación que te deja el final del solo de guitarra, una calma luego de tanta
destrucción. Sientes esa calma y eres envuelto por ella, no necesitas ver para
saber que estás rodeado de nada, de infinita nada que resalta por su color
negro, ya no está tu cuerpo, solo tu mente, cada vez más débil, hasta que en
algún punto ya no sientes nada, todo terminó. Solo queda ese negro, el color de
la nada.