sábado, 29 de septiembre de 2012

Diario de Roscharch

Calle nº 42: Senos de mujeres se desplegaban sobre cada cartelera, cada vidriera, mancillando la acera, ofrecían amor sueco y amor francés, pero no amor americano. Amor americano como Coca en botellas de vidrio verde, ya no lo hacen más. Pensaba en lo que Moloch me contó camino al cementerio. Puede que sean puras mentiras. Puede que todo sea parte de un plan de venganza, ideado durante la década que estuvo tras las rejas. Pero de ser cierto, ¿Entonces qué? Una misteriosa referencia a una isla. También al Dr. Manhattan. ¿Podría él estar en riesgo de alguna forma? Tantas preguntas…No es importante. Las respuestas llegarán pronto. Nada es irresoluble. Nada es inútil. No mientras haya vida. Presenté mis últimos respetos silenciosamente, sin parsimonias. Edward Morgan Blake. Nacido en 1924. Por cuarenta y cinco años un comediante, muerto en 1985, enterrado bajo la lluvia. ¿Es eso lo que nos sucede? Una vida de conflicto sin tiempo para los amigos, así que cuando termina, sólo nuestros enemigos dejan rosas. Vidas violentas acabando violentamente. Jamás morimos en cama. No se nos está permitido. ¿Algo en nuestras personalidades, tal vez? ¿Cierto impulso animal? Irrelevante. Hacemos lo que tenemos que hacer. Otros entierran sus cabezas entre las hinchadas ubres de la indulgencia y la gratificación, lechones retorciéndose bajo una cerda en busca de refugio…Pero no hay refugio…Y el futuro se viene a pique con la fuerza de un tren expreso. Blake comprendió. Lo tomó como un chiste, pero lo comprendió. Él vio la verdadera cara del siglo veinte y decidió volverse un reflejo, una parodia del mismo. Nadie más entendió el chiste. Por eso estaba solo. Oí un chiste una vez: Un hombre va al médico y le dice que está deprimido, que la vida le parece dura y cruel. Que se siente completamente solo en un mundo amenazante donde lo que yace adelante es vago e incierto. El médico le responde: “El tratamiento es sencillo. El gran payaso Pagliacci está en la ciudad esta noche. Vaya a verlo. Eso debería animarle”. El hombre rompe en llanto. Dice: “Pero doctor…yo soy Pagliacci.” Buen chiste. Todos ríen. Redoble de tambor. Se baja el telón.

lunes, 17 de septiembre de 2012

La Caída de un Guerrero

Era una tarde como cualquier otra en la Villa de Astelur, casas rudimentarias adornaban las calles, las personas caminaban tranquilamente acompañadas por el sol, los trabajadores terminaban sus labores, mientras que un ave atravesaba el cielo. No era un ave ordinaria, tenía un mensaje atado a una pata.
Era una paloma mensajera, una paloma torcaz entrenada por criadores expertos en las grandes ciudades. Esta llegó a la alcaldía de Astelur, en donde fue recibida por Rogharn Grimes, el alcalde. La nota venía de Stratha, capital del reino, y solicitaba la presencia inmediata del guerrero Lockheart, célebre por su maestría con las armas y una notable carrera militar.
Lockheart había salido muy bien librado de distintas batallas en las que había participado, ya sea defendiendo el reino ante las continuas invasiones extranjeras, defendiendo de la villa de los saqueadores, o simplemente saliendo airoso de situaciones extremadamente peligrosas. Su reputación lo precedía, y donde quiera que vaya, todos lo conocían.
El mensaje fue entregado a Lockheart, con carácter de urgencia, por lo que partió a caballo en dirección a la ciudad, acompañado solo por la puesta del sol. A Lockheart no le agradaba la idea de viajar por la noche, aunque se sentía bastante seguro de sí mismo como para hacerlo, además la carta solicitaba su presencia de manera urgente. 
Lockheart cabalgaba por las Montañas de Altamira, la forma más rápida de llegar a Stratha, si seguía a ese ritmo llegaría junto con el alba, eso pensaba mientras avanzaba y a la vez se preocupaba, porque era una noche más oscura de lo usual, la visibilidad era casi nula, además esas montañas eran la morada de un gran número de saqueadores, pero esa noche tenía reservados enemigos aún más peligrosos.
El guerrero sintió unos ruidos extraños en medio de la oscuridad, como pisadas raudas y salvajes. Percibió algo con el rabillo del ojo, un leve movimiento, una fracción de segundo y fue tiempo suficiente para que esquivara una flecha mortal. Había bajado la guardia y se vio rodeado por elfos oscuros, asesinos a sueldo del reino de Terraforte.
Tal vez ellos estuvieran explorando, eso parecía, eran un grupo pequeño, tenían que estar explorando, lo cual significaba que un poco más allá habría muchos más, probablemente este fuera el motivo de la carta enviada por el rey.
En el acto Lockheart se desligó de su montura, más por instinto que por siquiera haberlo pensado; era el producto de los años de experiencia y las innumerables batallas en las que había luchado. Desenvainó su espada mientras adoptaba una postura más apta para el contrataque, entonces pudo observarlos con detenimiento, y vio a su pesar a nueve enemigos bien armados, ubicados estratégicamente según sus roles, sabían lo que estaban haciendo, las posibilidades de supervivencia para Lockheart eran casi nulas.
Los arqueros estaban bien resguardados, tenían buen ángulo para tirar, además estaban en lugar de difícil acceso, si intentaba llegar a uno, los demás lo destrozarían a flechazos, sin contar a los que manejaban espadas ni los que llevaban lanzas.
Lockheart arremetió en el acto contra el lancero más cercano, él sabía que por comodidad en el manejo del arma, ellos no llevaban armaduras, morirían rápido, además su lanza era inútil si acortaba la distancia entre ellos lo suficiente. Confiaba en su armadura para protegerlo de las flechas.
Tal como había pensado, tras esquivar el primer movimiento del lancero, se acercó lo suficiente para inutilizarlo, una estocada en el abdomen, fue suficiente. Sintió una flecha rozarle por un lado de la cabeza, y otras tantas clavadas en su armadura, pero esta era gruesa y las resistía.
Utilizando el cuerpo del lancero como escudo arremetió maldiciendo contra dos elfos espadachines que tenía a la mano, cuando estuvo lo suficientemente cerca, lanzó el cadáver del elfo hacia un lado, cubriéndose de un arquero, y quedando frente a frente con ambos. Dos golpes certeros, por un momento vislumbró la victoria, vio una oportunidad entre cien, tal vez sí pudiera salir de esta pelea con vida.      
Fue algo de un momento, uno de los arqueros había colado una flecha en su corazón a través de la armadura, utilizando una hendidura que había dejado una flecha lanzada con anterioridad, mientras atacaba al primer lancero. Sabía que los elfos eran excelentes asesinos con el arco, pero jamás imaginó que a ese nivel, con la poca visibilidad y el movimiento de la pelea, alguno de ellos pudiera lograr tal proeza.
Cayó al suelo, derrotado, pero al momento siguiente ya no sentía dolor. Todo era etéreo, se veía etéreo, y se sintió, además, bastante ligero, como no se había sentido en mucho tiempo; no solo por no llevar el peso de las armas y armadura, sino en sí, por no cargar con el peso de su propia existencia. Se habían terminado las guerras y las duras batallas para Lockheart.

En ese momento vio algo, no, no era algo, eran muchos, eran los espíritus de los soldados que había asesinado, eran todas las personas que él había matado, y le pesaban. Padres, hermanos, esposos, amigos… Todos lo miraban fijamente, pero el odio ya no podía alcanzarlo.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Estereotipado



No trates de decirme que soy tal o cual cosa por mis preferencias, porque soy un conjunto de muchas influencias y a la vez no soy nada.

No me llames metalero, escucho metal porque me gusta esa música rápida, y me impresionan esas guitarras, además uso esa música para mejorar mi técnica en la guitarra; pero no por eso soy un metalero.

No me llames punk, escucho punk porque me gusta el contenido de sus letras, pero no soy un punk.

No me llames otaku, veo animes porque me gustan, me entretiene, pero no soy un otaku.

No me llames friki o gamer, a veces caigo en el vici0, pero todos tenemos algún tipo de vicio, eso no me hace un gamer o friki.
No me llames rockero, es verdad que me gusta el rock más que lo demás géneros, pero también escucho bachata, cumbia, salsa, etc.

No me llames pandillero porque tengo un tatuaje, si tengo un tatuaje o más, es porque me gustan, mas no porque sea una persona mal viviente.

No me llames novelero, tal vez lo soy un poco... pero no tengo nada que ver a la hora del almuerzo.

No me llames católico, tengo mis propias creencia, y éstas no están dentro de ninguna Iglesia.

No me llames chancón, simplemente trato de hacer lo que tengo que hacer, y hacerlo bien.

Podría seguir esta lista y no tendría cuando acabar, pero por favor, en verdad detesto que me encasillen dentro de un grupo por la música que escucho, las cosas que hago, o cómo me comporto; simplemente soy yo, un conjunto de muchas cosas que han hecho que sea quien soy, no soy algo, soy un todo, y soy diferente a todos los demás.

Dualidad

Mientras haya alguien que se quiera pasar de pendejo, y haya otro que se lo permita, nuestra sociedad no va a cambiar.
Mientras haya una sola persona que aún crea en una sociedad correcta y justa, entonces habrá esperanza.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

No entiendo

En verdad que he pasado por muchas cosas, sin embargo, a veces no consigo entender que pasa por la mente de una mujer...
Tengo una amiga que terminó con su ex porque era una basura, pero lo seguía queriendo (supongo) y se ilucionó con él una vez más, no sé que habrá ocurrido detrás de eso. Ahora parece que esta vez ya no quiere nada con él, y según ella yo era su mejor amigo y todo, y me dice para salir, etc. Ahora tiene otro mejor amigo, y nuevamente pasé a un segundo plano. Ayer (literalmente) me dice para salir, que en verdad nunca ha conocido a nadie como yo, que soy la única perona con la que puede conversar cosas importantes y cosas por el estilo, sin embargo hoy (literalmente) busca excusas para no hacerlo... 
Hay dos cosas aquí: Uno, yo sinceramente no entiendo en qué puede estar pensando ella; y dos, yo realmente no entiendo por qué el destino se la ha agarrado así conmigo. 

viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Sentimiento de culpa o frustración al no poder hacer nada?

Hoy mientras regresaba a mi casa, subió un señor al carro a vender sus "productos golosinarios" , y como siempre, contó su triste historia para que le compren. Este señor contó que era padre de familia, y que tenía la enfermedad de VIH. Luego de eso procedió a pasar por los asientos, y nadie le compró (incluyéndome), y para serles sincero, cuando pasó por mi asiento en verdad me sentí muy mal... Y aún quedan vestigios de aquel sentimiento... Creo que soy una mala persona, ojalá pudiera cambiar el mundo.

Para Reflexionar

Las relaciones son más difíciles ahora porque ya nadie se toma el tiempo en enamorar; las conversaciones se convirtieron en textos, los argumentos en llamadas, los sentimientos en indirectas... Las palabra amor es utilizada fuera de contexto, la inseguridad se volvio una forma de pensar, los celos en hábito, engañar en accidente y ser lastimado ahora es algo natural.